📐 MEDICIÓN: El Ayuntamiento logró impedir que valláramos nuestra propia finca
En julio de 2022, la familia Urrea Mizzi, propietaria registral de la finca 9302 en el paraje Umbrión (Cerro Milano), inició los trámites para proteger su terreno con un simple vallado perimetral.
La razón: evitar el paso de vehículos sin permiso, el vertido de escombros y la ocupación continuada de una zona que jamás ha sido expropiada ni pagada por el Ayuntamiento.
Se contrató un topógrafo colegiado, se presentó la declaración responsable, se pagaron todas las tasas e impuestos, y se adjuntó plano técnico detallado con la medición exacta.
Aun así, el Ayuntamiento logró impedir la actuación con un expediente cargado de contradicciones y con afirmaciones que la propia documentación desmiente.
🧱 ¿Qué alegó el Ayuntamiento?
El 29 de julio de 2022, mediante resolución de Alcaldía nº 454/2022, el alcalde Cristóbal Rodríguez López, con informe de la arquitecta técnica de la UAM, dictó lo siguiente:
❗ "El vallado proyectado se pretende ubicar en parte sobre el acerado existente, no ajustándose a la alineación oficial. Se inicia procedimiento de restablecimiento de la legalidad urbanística y se prohíbe ejecutar el vallado mientras dure el expediente."
Pero esa afirmación es falsa o errónea:
El plano del topógrafo, presentado con la declaración responsable, delimita claramente la finca registral.
La acera y parte de la calzada invaden terreno privado.
No existe expediente de expropiación, ni ocupación legal, ni compensación alguna.
✍️ Respuesta del propietario
Dos días antes, el 26 de julio de 2022, Rafael López Martínez ya había contestado al primer aviso de subsanación señalando:
📍 "No existe la deficiencia indicada. El plano de replanteo firmado por técnico colegiado detalla perfectamente el trazado del vallado desde el vértice 15 al 35. Comunico mi intención de proseguir con la instalación."
🚧 El día que intentamos vallar... y nos mandaron a la Guardia Civil
Tras todos los trámites legales realizados —declaración responsable, plano técnico, tasas pagadas, replanteo topográfico y todo en regla—, la familia Urrea Mizzi contactó con una empresa local de confianza para que ejecutara el vallado de la finca.
La empresa presentó presupuesto y aceptó el encargo. A la mañana siguiente, a las 8:00 de la mañana, como estaba previsto, comenzaron los trabajos sobre el terreno, en la zona conocida como Cerro Milano.
Pero lo que ocurrió no fue normal ni aceptable en un Estado de Derecho:
- Se presentó la Guardia Civil (a las 8:00 de la mañana ¿avisados por?)
- Se presentó el alcalde del Partido Popular Cristóbal Rodríguez López.
Se instó al obrero que estaba comenzando a realizar su trabajo, como se ve en el video, a que si soltaban una chispa y se quemaba el monte, estarían en serios problemas legales, porque les iban a denunciar al Seprona.
📍 Esa advertencia, sin ningún fundamento técnico o administrativo, se produjo sin orden judicial y sin expediente abierto, y tuvo un efecto inmediato:
Además no se produjo ningún levantamiento de acta por parte de la Guardia Civil de aquel entonces, que es distinta afortunadamente, a la que tenemos ahora. Y tampoco pudimos grabar por razones obvias.
➡️ El empresario, temeroso de represalias y completamente ajeno al conflicto, decidió abandonar los trabajos.
